Dar el salto de “tengo Git instalado” a “ya tengo mi propio repositorio” es uno de esos momentos que marcan un antes y un después en tu flujo de trabajo. Si ya viste qué es Git y por qué deberías aprenderlo, instalaste la herramienta en tu sistema y la dejaste lista con git config, ahora toca empezar a usarla de verdad. Y el primer paso suele ser uno muy concreto: git init.
Este comando crea un repositorio Git local en una carpeta de tu equipo. A partir de ahí, Git puede empezar a registrar cambios, crear ramas, guardar versiones y ayudarte a trabajar con control sobre tu proyecto. En otras palabras: con git init conviertes una carpeta normal en un espacio preparado para el versionado.
Qué hace exactamente git init
Cuando ejecutas git init, Git crea la estructura interna que necesita para almacenar el historial del proyecto. No añade archivos al control de versiones de forma automática ni sube nada a internet. Simplemente prepara la carpeta para que Git empiece a seguir cambios.
Lo más importante es entender que este comando actúa sobre el directorio en el que te encuentras. Por eso, antes de iniciarlo, conviene situarte en la carpeta correcta. Un error frecuente al empezar es crear el repositorio en una ubicación equivocada y terminar gestionando archivos que no querías incluir.
Qué ocurre en la carpeta al inicializar
Tras ejecutar el comando, Git crea una carpeta oculta llamada .git. Ahí se guardan metadatos, referencias, objetos del repositorio y toda la información necesaria para gestionar versiones. No es una carpeta que debas modificar manualmente en tus primeros pasos, pero sí conviene saber que existe.
Si más adelante quieres entender mejor la lógica interna de Git, esta estructura se vuelve relevante. Por ahora, basta con recordar que .git es el corazón del repositorio y que, sin él, tu proyecto no estaría bajo control de versiones.
Cómo crear tu primer repositorio paso a paso
La forma más habitual de empezar es crear una carpeta nueva para tu proyecto y luego inicializarla. Puedes hacerlo desde la terminal o desde la línea de comandos integrada en tu editor favorito.
# 1. Crear una carpeta para tu proyecto
mkdir mi-primer-proyecto
# 2. Entrar en la carpeta
cd mi-primer-proyecto
# 3. Inicializar el repositorio Git
git init
Si todo va bien, Git mostrará un mensaje similar a “Initialized empty Git repository” o una variación equivalente según la versión instalada. Eso significa que la carpeta ya está preparada para trabajar con commits, ramas y seguimiento de cambios.
Desde este momento, cualquier archivo que añadas dentro de esa carpeta podrá ser controlado por Git. Pero recuerda: crear el repositorio no equivale a registrar archivos todavía. Para eso necesitarás añadirlos con git add y guardarlos con git commit, algo que verás con más detalle en los siguientes pasos de esta serie.
Cómo comprobar que el repositorio se creó correctamente
La manera más sencilla de verificarlo es usar git status. Este comando te mostrará el estado del repositorio, los archivos no rastreados y la rama en la que estás trabajando.
# Verifica el estado del repositorio
git status
Si todo está correcto, verás información relacionada con la rama actual, normalmente llamada main o master según la configuración del entorno o la herramienta que uses. También observarás si hay archivos pendientes de seguimiento.
En este punto es útil entender que Git no solo “mira” archivos; también interpreta estados. Un archivo puede estar sin rastrear, preparado para commit o ya confirmado en el historial. Este modelo mental te ayudará mucho cuando empieces a trabajar con repositorios más grandes.
git init en un proyecto existente
No siempre empiezas desde cero. A veces ya tienes un proyecto en una carpeta y decides convertirlo en repositorio Git. En ese caso, puedes entrar en el directorio actual e inicializarlo sin necesidad de mover nada.
# Entrar en una carpeta existente
cd proyecto-que-ya-tengo
# Iniciar Git en esa carpeta
git init
Este escenario es muy común en proyectos locales, prototipos, sitios web estáticos o aplicaciones que llevas tiempo desarrollando sin control de versiones. Al ejecutar git init en esa carpeta, podrás empezar a seguir el historial desde ese momento en adelante.
Eso sí, si la carpeta ya contiene archivos temporales, artefactos de compilación o contenidos que no deberían versionarse, será conveniente preparar un .gitignore. Así evitarás que Git rastree elementos innecesarios desde el primer commit.
Errores comunes al usar git init por primera vez
Uno de los errores más habituales es pensar que el comando crea un repositorio remoto. No es así. git init solo crea un repositorio local. Si más adelante quieres conectarlo con una plataforma como GitHub, GitLab o Bitbucket, tendrás que configurar un remoto con git remote add.
Otro fallo frecuente es ejecutar el comando en una ubicación incorrecta, como tu carpeta personal o un directorio demasiado general. En ese caso, terminarás con un repositorio que “engloba” más archivos de los deseados. Antes de inicializar, revisa siempre dónde estás con pwd en macOS y Linux, o con cd sin parámetros en algunos entornos de Windows.
También es común olvidarse de que el repositorio existe, pero los archivos todavía no están versionados. Crear la carpeta no es suficiente: después tendrás que añadir contenido, seleccionar los cambios y registrar el primer commit. Ese orden es clave para evitar confusiones al empezar.
Por qué git init sigue siendo un comando fundamental
En un mundo lleno de interfaces gráficas, git init sigue siendo una puerta de entrada esencial. Es rápido, claro y funciona igual en cualquier entorno donde Git esté instalado. Además, te ayuda a comprender el concepto de repositorio local, que es la base de prácticamente cualquier flujo de trabajo moderno con control de versiones.
También es un comando muy útil en automatizaciones, scripts y escenarios de desarrollo colaborativo. Aunque en 2026 muchas herramientas visuales simplifican la creación de repositorios, el comando sigue siendo una referencia universal porque expresa exactamente lo que estás haciendo: inicializar Git en un directorio concreto.
Si vienes de aprender la instalación y la configuración inicial, este paso te conecta por fin con el trabajo práctico. A partir de aquí podrás empezar a guardar versiones, comparar cambios, colaborar con otras personas y construir un historial limpio de tu proyecto.
Qué hacer después de crear tu repositorio
Una vez creado el repositorio, el flujo más natural es añadir archivos, revisar su estado y hacer el primer commit. Para ello, normalmente trabajarás con comandos como git add, git commit y, más adelante, git branch y git remote.
Si todavía estás organizando tu entorno, merece la pena repasar también los conceptos básicos del control de versiones antes de seguir avanzando. Tener clara la diferencia entre repositorio local, remoto, staging area e historial te ahorrará mucha fricción cuando el proyecto empiece a crecer.
Piensa en git init como el acto de encender el motor, no como el viaje completo. Es el primer paso real para empezar a trabajar con Git de forma profesional y ordenada.
Fuentes y lecturas recomendadas
Documentación oficial de git init
Pro Git Book, guía oficial y gratuita
Documentación oficial de GitHub sobre repositorios y flujo de trabajo

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